A partir de este lunes el gobierno de Perú paralizó las actividades en la refinería La Pampilla, operada por la petrolera española Repsol, en respuesta al derrame de crudo registrado el pasado 15 de enero.
El ministro de Ambiente de Perú, Rubén Ramírez, dio a conocer la medida tras considerar que «Repsol no ha dado la certeza de que pueda afrontar un nuevo derrame».
La paralización de las actividades en La Pampilla se mantendrá hasta nuevo aviso, precisó Ramírez, hasta que la empresa española brinde «las garantías técnicas de que no se va a producir otro daño en el mar de los peruanos».
Según lo señalado por agencia de noticias internacionales, La Pampilla procesa diariamente unos 120.000 barriles de petróleo, y es la refinería de mayor volumen en el país.






