
Por Joy Trechi
¿Pueden los animales ser autistas?, esta pregunta abre un fascinante capítulo hacia la exploración de la neurodiversidad más allá de la experiencia humana, extendiéndose hacia el reino animal. Este artículo busca profundizar en los paralelismos que existen entre ciertos comportamientos de algunos animales y lo que reconocemos como el espectro autista (TEA) en humanos. Al tender un puente entre los estudios neurológicos y la veterinaria nos permitimos comprender hasta que punto los animales podrían presentar manifestaciones similares al autismo, incluyendo algunos de sus desafíos inherentes al diagnóstico. Acompáñenos a navegar las alegrías y complejidades de descubrir la neurodiversidad en animales, tomando en cuenta los esfuerzos científicos que nos ayudan a entender nuestra interacción con los habitantes no humanos de este mundo.
¿Qué es el Autismo?
El autismo o Trastorno del espectro autista (TEA) es una condición neurológica que afecta la interacción social, la comunicación y la flexibilidad cognitiva. Al ser un espectro, puede manifestarse de diversas maneras en cada individuo, por lo que, sus fortalezas y desafíos son únicos en cada persona.
Comprender el autismo es fundamental cuando se recibe el diagnostico, esta es una condición muy estudiada en humanos, lo que ayuda a tener mejoras continuas en conocimiento y apoyo. Pero ¿podemos tener una misma perspectiva de la condición en animales? ¿Es posible que todos los avances que se tienen hoy sobre el espectro autista en humanos aplique en el reino animal?
Observando Comportamientos Neurodiversos en Animales
Los investigadores han podido observar comportamientos en ciertos animales que reflejan signos similares al autismo en humanos. Por ejemplo, cuando un animal se encuentra en cautiverio, en ocasiones realiza caminatas o giros repetitivos similares a los movimientos estereotipados de personas neurodivergentes. Igualmente, algunos animales presentan dificultades en la integración social con sus compañeros, luchando con las señales o sociales.
Estas observaciones podrían sugerir que la neurodiversidad existe, más allá de la comprensión humana. Este es un tema muy sensible que requiere mucha comprensión y un delicado estudio científico ya que se debe evitar la antropomorfización, es decir, evitar atribuir características humanas a animales, en tal sentido, se debe tener un equilibrio muy ético entre empatía e investigación científica.
Los Desafíos en el Diagnóstico del Autismo en Animales
La principal barrera a la hora de diagnosticar el autismo en animales es la comunicación, a diferencia de los humanos, los animales no pueden expresarse verbalmente, lo que dificulta evaluar directamente sus experiencias internas.
Por otra parte, lo que en humanos podría sugerir manifestaciones o signos relacionados al autismo, en animales podría resultar tener distintas implicaciones. Por ejemplo, los movimientos repetitivos en animales podría ser una respuesta a factores de estrés y no una señal de una condición neurodiversa. Comprender mejor cada situación requiere un enfoque multidisciplinario que involucre neurología, veterinaria y etología.
Investigación y Estudios Sobre la Neurodiversidad Animal
Son varios los estudios que hasta ahora se han hecho con el propósito de explorar la neurodiversidad en animales. Algunas investigaciones se basan en las similitudes neurológicas y genéticas que existe entre ambas especies y en el que el objetivo es identificar condiciones similares al autismo. Por ejemplo, estudio en ratones han mostrado comportamientos y mutaciones genéticas similares a los observados en personas con autismo.
Sin embargo, la interpretación de estos hallazgos debe hacerse con mucha precaución, si bien estas investigaciones pueden proporcionar información valiosa, es muy importante garantizar las consideraciones éticas sobre el tratamiento y estudio de los animales.
La Importancia de Comprender el Comportamiento Animal

Estudiar la neurodiversidad en animales no solo amplía nuestra comprensión del autismo, sino que también informa mejores prácticas en el cuidado, la conservación y el bienestar de los animales. Reconocer las necesidades y comportamientos individuales de los animales neurodiversos puede conducir a una atención más compasiva y entornos enriquecidos, tanto en cautiverio como en la naturaleza.
Además, esta exploración fomenta una aceptación y apreciación más amplias de la neurodiversidad como un aspecto natural y valioso de la vida. Nos desafía a considerar la rica trama de mentes y comportamientos que existen entre especies, cada una contribuyendo de manera única a la diversidad del mundo.
Es necesario comprender todos los comportamientos y signos que podrían considerarse “similares al autismo” en animales y tener un equipo multidisciplinario de profesionales que combine psicología, veterinaria, neurología y etología para que, basado en investigaciones concluyentes se pueda llegar a un resultado.
Suponer que algunos animales pueden ser autistas nos lleva a aventurarnos en una intersección compleja de la neurodiversidad, el comportamiento animal y el diagnostico inter-especie. Esta hipótesis revela obstáculos científicos para comprender las mentes animales. Por otro lado, nos impulsa a considerar las dimensiones éticas del tratamiento animal, la importancia de los entornos de cuidado enriquecidos y respetuosos y el profundo vinculo que hay entre humanos y animales.
La exploración en la neurodiversidad animal refleja un viaje continuo que involucra la comprensión de la neurodiversidad humana en el que la compasión, la apertura y la voluntad de ver más allá de nuestras propias perspectivas son fundamentales. Reconocer las condiciones neurodiversas en humanos y su posibilidad en animales nos permite pensar en un mundo más comprensivo e inclusivo.
Recuerda que debemos cuidar y proteger siempre a los animales, para conocer más sobre neurodiversidad, visita nuestro portal www.divershines.com.
Nos vemos pronto,



