Una familia en el estado Táchira mantiene la esperanza de pasar la Navidad junto a Anaís Arellano, una fémina de 32 años quien fue detenida arbitrariamente el pasado 29 de julio en el Barrio San Francisco de San Cristóbal, dentro del contexto postelectoral en Venezuela.
Según su padre, Ramón Elí Arellano, la ausencia de su hija ha sido devastadora, tanto en lo emocional como en lo económico. Anaís, madre de tres niños de 8, 10 y 11 años, no ha podido recibir visitas de su familia debido a la falta de recursos para trasladarse al Centro Penitenciario de Occidente, donde está recluida.
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Los pequeños viven actualmente con sus abuelos, quienes dependen del apoyo de los vecinos para cubrir sus necesidades básicas. “Los niños no hacen más que preguntar por ella, a ver si se ponen la mano en el corazón y nos ayuda, yo que soy un padre de bajos recursos no he podido comunicarme con ella”, expresó Ramón Arellano en declaraciones a Noticias TRT.
El padre de la fémina detalló que las acusaciones contra su hija, a quien acusan de terrorismo, carecen de fundamentos y es totalmente falso. “El 29 de julio ella salió a comprar una harina para darle de comer a mis nietos, había una situación ahí y a ella sin saber de eso se la llevaron. Ella nunca ha tenido problemas”, afirmó visiblemente afectado.
Según reseñó el Diario de los Andes, el caso de Arellano no ha avanzado, ya que los procedimientos se están gestionando desde Caracas, lo que dificulta aún más la situación. Su padre, también señaló que, debido a su avanzada edad y problemas de salud, no puede trabajar para mantener a sus nietos. “Tengo un hermano enfermo y mi señora también vive muy enferma, no tengo recursos y quisiera que el señor gobernador me ayudara a que me la suelten”, añadió.






