El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, alertó este lunes que su país enfrenta un escenario de amenaza más serio, inmediato e imprevisible que en cualquier otro momento desde la Guerra Fría.
Starmer, durante la presentación de la Revisión Estratégica de Defensa, expresó su preocupación en un informe elaborado por expertos y encargado por el Gobierno británico para evaluar los nuevos desafíos en materia de seguridad.
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“La agresión rusa está creciendo, y sus acciones imprudentes ya están elevando el coste de vida en nuestro país”, afirmó Starmer desde Glasgow, Escocia, al advertir sobre el impacto directo que tiene el actual contexto internacional sobre los ciudadanos. En ese sentido, subrayó que el Reino Unido avanza hacia “la preparación para la guerra como el objetivo central de nuestras fuerzas armadas”.
El jefe del Ejecutivo británico remarcó que la actual coyuntura obliga a una transformación profunda en la visión estratégica del país. “Estamos entrando en una nueva era en materia de defensa y seguridad”, sostuvo, al tiempo que enfatizó la necesidad de ajustar la estructura, las capacidades y las prioridades del ejército.
Aunque expresó su deseo de evitar el despliegue de tropas británicas en suelo europeo, Starmer consideró fundamental tomar precauciones. “Espero que no lleguemos a desplegar tropas británicas en suelo europeo, pero para asegurarnos de que no sea así, debemos prepararnos. El Reino Unido no puede ignorar la amenaza que representa Rusia”, señaló.
Durante su intervención, el líder laborista dejó claro que el entorno internacional actual es “más inestable e inseguro que en muchos años”, por lo que su país debe reforzar su postura defensiva ante riesgos como la amenaza nuclear y los ciberataques.






