Nicolás Maduro destacó el jueves su cercanía con China en medio de la escalada de tensiones con Estados Unidos. Durante la clausura del “Primer Congreso Pedagógico de Maestras y Maestros Bolivarianos”, Maduro hizo una pausa en su discurso sobre educación para mostrar un teléfono Huawei que, según afirmó, le fue obsequiado por el presidente chino, Xi Jinping.
“Quiero aprender a manejar este nuevo teléfono Huawei, que es el más avanzado del mundo… Este me lo regaló el presidente Xi Jinping, de China, aquí lo cargo. Yo me comunico por satélite con él”, dijo Maduro mientras simulaba una llamada en chino: “Ni hao, ni hao. Xiexie, xiexie”.
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El mandatario aprovechó la ocasión para resaltar su relación con Beijing, en un contexto marcado por la presencia militar de EE.UU. en aguas del Caribe y las acusaciones de narcotráfico que pesan sobre su régimen. Además del “regalo” de Xi, Maduro recibió el jueves la visita diplomática del embajador de China en Venezuela, Lan Hu, con quien celebró los supuestos avances en cooperación económica, científica y tecnológica, incluyendo proyectos de inteligencia artificial.
China también se pronunció sobre la reciente presencia militar estadounidense en la región. Mao Ning, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, afirmó que el país asiático se opone a “cualquier acción que viole la soberanía y seguridad de un país” y rechazó “el uso o la amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales”, haciendo un llamado a EE.UU. a tomar medidas que contribuyan a la paz en América Latina y el Caribe.
Pese a la retórica de respaldo, expertos señalan que China ha emitido un comunicado políticamente correcto, sin comprometerse a intervenir militarmente en caso de conflicto con EE.UU. Analistas recuerdan que Maduro permanece aislado internacionalmente, sin respaldo concreto de aliados estratégicos como Rusia, que tampoco se ha pronunciado sobre el despliegue militar estadounidense.
En paralelo, Estados Unidos desplegó tres buques con 4.000 militares en el Caribe como parte de su iniciativa contra el narcotráfico, especialmente vinculada al Cartel de Los Soles, del que acusa a Maduro de ser líder. La Casa Blanca indicó que busca frenar el flujo de drogas hacia EE.UU. y llevar a los responsables ante la justicia. El régimen chavista rechazó estas acusaciones y anunció la movilización de 4,5 millones de milicianos en todo el país.






