La Misión de Determinación de Hechos de la ONU denunció en su último informe que el régimen de Nicolás Maduro mantiene la detención arbitraria de ciudadanos extranjeros en Venezuela, y advierte que muchos de ellos han sido utilizados como “fichas de negociación” dentro de relaciones diplomáticas.
El informe indica que, desde las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, se documentaron 84 detenciones de extranjeros, entre ellas tres mujeres, procedentes de 29 países, varias con doble nacionalidad venezolana u otra. El documento destaca especialmente el caso de Nahuel Agustín Gallo, ciudadano argentino detenido el 8 de diciembre de 2024 de manera arbitraria.
El texto detalla que las autoridades venezolanas acusaron “sin aportar prueba alguna” a Nahuel Gallo de ser “integrante de un complot para atentar contra la vicepresidenta Delcy Rodríguez” y responsabilizó al gobierno argentino de participar en los “planes violentos contra la paz de Venezuela”. Según el informe, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina rechazó categóricamente las acusaciones, calificándolas de “falsas e infundadas”.
La Misión también reveló que los extranjeros detenidos permanecieron en incomunicación desde el arresto, sin poder comunicarse con familiares ni abogados de su elección. “Las autoridades consulares de su nacionalidad no han sido autorizadas a comunicarse con sus nacionales, ni a ejercer la protección que establece el derecho internacional”, advierte el informe, que además señala violaciones a la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963.
El documento denuncia que, salvo en dos casos de liberación, los detenidos no fueron presentados ante un juez. “La deliberada opacidad, incluso secreto, del Estado venezolano sobre la suerte y paradero de las personas detenidas y la negativa a proporcionar cualquier información demuestran una clara falta de voluntad de respetar los derechos de estas personas”, subraya la Misión. Las familias enfrentaron temor e incertidumbre por la situación de sus seres queridos, agravada por la distancia y el desconocimiento del idioma.
Extranjeros como “fichas de negociación”
El informe afirma que estas detenciones y posteriores liberaciones reflejan un “patrón sostenido” de instrumentalización política de extranjeros, evidenciando la falta de respeto a los derechos humanos y al debido proceso. “En varios casos documentados, los extranjeros detenidos han sido instrumentalizados como ‘fichas de negociación’ en el marco de relaciones diplomáticas, sugiriendo un uso político de su privación de libertad”, destaca el documento.
El reporte también documenta liberaciones condicionadas a acuerdos diplomáticos. “El 31 de enero de 2025, en una reunión en Caracas entre Nicolás Maduro y el enviado de Estados Unidos para misiones especiales, Richard Grenell, Venezuela acordó liberar a seis personas de nacionalidad estadounidense”, señala la Misión. Posteriormente, el 18 de julio de 2025, 10 extranjeros fueron liberados en un acuerdo tripartito entre Estados Unidos, Venezuela y El Salvador.






