Argentina reiteró su rechazo a la situación del ciudadano Nahuel Gallo, quien cumplió un año detenido arbitrariamente en Venezuela bajo condiciones que, según el comunicado oficial, violan principios fundamentales del derecho internacional.
De acuerdo con la declaración conjunta de la Cancillería y el Ministerio de Seguridad, el caso representa una “detención arbitraria e injustificada”, además de un hecho que califican como desaparición forzada. Las autoridades argentinas remarcaron que Gallo permanece privado de libertad “sin garantías judiciales ni acceso de sus familiares”, lo que consideran incompatible con cualquier estándar legal reconocido.
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El texto oficial sostuvo que la detención del Gendarme argentino vulnera gravemente los derechos humanos de Gallo, enfatizando que esta permanencia en custodia configura una “flagrante violación del derecho internacional”.
Para reforzar su reclamo, Argentina afirmó que ha llevado la situación ante organismos multilaterales, entre ellos la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Penal Internacional, instancias en las que solicitó medidas urgentes por la detención ilegal y la desaparición forzada. También señaló que el caso fue expuesto ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.
Según la declaración, el Estado argentino continuará utilizando herramientas diplomáticas y legales para lograr la libertad de Gallo. En ese sentido, reiteraron que “no cesará en sus esfuerzos” y aseguraron que seguirán acompañando a los familiares del detenido en esta “aciaga circunstancia”, en busca de su pronta restitución al país.






