El joven Moisés Cordero -atacado por funcionarios de la Guardia Nacional del régimen de Nicolás Maduro el mes de febrero- aseguró que debe ser operado nuevamente ya que el implante que tiene está siendo rechazado por su cuerpo y «puede convertirse en un foco de infecciones».
Detalló que la intervención quirúrgica tiene un costo de tres mil dólares y que, actualmente, seguirá manifestando en contra de la administración de Maduro.






