La cifra de muertos que dejó el tifón que se registró en Filipinas incrementó a 28 y continúan 12 personas desaparecidos, afectando además pueblos y destinos turísticos en el centro de ese país.
Durante la víspera de navidad las autoridades habrían confirmado 16 muertos. «Existe la probabilidad de que el conteo de víctimas siga aumentando», dijo a la AFP el portavoz de la agencia nacional de desastres, Mark Timbal.
Entre las víctimas fatales hallaron miembros de una familia que se habrían ahogado, un policía electrocutado por un poste de energía que se desplomó mientras patrullaba.






