Una caravana de 1.500 migrantes, la mayoría oriundos de Venezuela, partió este lunes 2 de diciembre desde la frontera sur de México con destino a Estados Unidos, pese a la postura del mandatario estadounidense, Donald Trump, sobre estas personas.
Estos migrantes caminaron 26 kilómetros y unas 10 horas continuas desde Tapachula hasta Huehuetán, donde se dividieron en dos grupos. El contingente mayor avanzó rumbo al municipio de Huixtla, mientras que el segundo se quedó a descansar en el parque del estado mexicano.
Recientemente, la presidente mexicana, Claudia Sheinbaum, había asegurado que estos grupos ya no llegaban al norte del país y en una carta enviada a Trump expuso la caída de 75% en los encuentros diarios de indocumentados desde diciembre de 2023 en la frontera común.
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Dentro de esta caravana se encuentra el venezolano Joswes Linares, quien en entrevista con la agencia de noticias EFE, indicó que aceleran el paso ante la próxima presidencia de Trump, quien la semana pasada denunció que una caravana migrante se aproximaba a EE. UU.
«Nosotros estamos temidos de que cierre la frontera porque la cita (de asilo a Estados Unidos) se demora de seis a siete meses, muchas personas tienen suerte, sería peor para nosotros (esperar)», sostuvo.
Por su parte, el venezolano Daimer Valor pidió ayuda a la presidenta Sheinbaum para que les permita avanzar a Ciudad de México porque en Tapachula no hay oportunidades de empleo, como ha prometido el Gobierno.
María Esther Marroquín, de Protección Civil de Huehuetán, fue quien confirmó la caravana de 1.500 migrantes y aseguró que no hay lesionados.
«Siempre ha habido información de que vienen caravanas que migran desde su lugar de origen buscando una mejor calidad de vida y seguido pasan por acá, tenemos un cálculo de que pasan 1.500 migrantes, no tenemos información de si se van a quedar o resguardar un tiempo», comentó.






