Estados Unidos aseguró este martes que está dispuesto a emplear “todo su poder” para detener el flujo de drogas desde Venezuela hacia su territorio, tras confirmar el despliegue de tres buques con 4.000 soldados en aguas del Caribe cercanas al país suramericano.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que el presidente Donald Trump “está preparado” para enfrentar el narcotráfico y “llevar a los responsables ante la Justicia”, al ser consultada sobre la presencia militar en la región. Además, subrayó que “el régimen de Maduro no es el gobierno legítimo de Venezuela, es un grupo narcoterrorista y Maduro, en la opinión de este gobierno, no es un presidente legítimo, sino un fugitivo encausado en EE. UU. por el tráfico de drogas”.
La tensión entre Washington y Caracas se intensificó en las últimas dos semanas, luego de que la administración Trump duplicara la recompensa por la captura de Nicolás Maduro, que ahora asciende a 50 millones de dólares. Pam Bondi, fiscal general de Estados Unidos, anunció el incremento el pasado jueves 7 de agosto y aseguró que, bajo el liderazgo de Trump, “Maduro no escapará a la justicia”.
Hasta la fecha, el Departamento de Justicia ha confiscado más de 700 millones de dólares en bienes vinculados al líder chavista, incluidos dos aviones privados, detalló Bondi. La funcionaria añadió que casi siete toneladas de cocaína incautadas se han rastreado directamente hasta Maduro, reforzando las acusaciones del gobierno estadounidense.






