Una nueva ola de intensos vientos que afecta desde este lunes el sur de California amenaza con revertir los avances en la contención de los incendios históricos que azotan el condado de Los Ángeles, dejando 24 fallecidos y más de 16.100 hectáreas calcinadas desde su inicio el pasado 7 de enero.
Los bomberos lograron frenar significativamente los tres incendios más peligrosos de la región en las últimas 24 horas. El fuego en Palisades, que arrasó con 9.500 hectáreas, está contenido en un 14 %.
En Pasadena y Altadena, las llamas de Eaton fueron controladas en un 33 %, mientras que el incendio de Hurst, en el suburbio de Sylman, está prácticamente extinguido con un 95 % de contención, informó Cal Fire.
Sin embargo, el pronóstico de fuertes vientos de Santa Ana, cuya mayor intensidad se espera este martes, podría complicar los esfuerzos de los equipos de socorro. Las advertencias de bandera roja y el peligro extremo de incendios se mantendrán hasta el miércoles debido a las condiciones secas en las áreas afectadas, señaló el Servicio Meteorológico Nacional.
Apoyo para la recuperación
El gobernador de California, Gavin Newsom, anunció este lunes una partida de 2.500 millones de dólares destinada a las labores de emergencia, limpieza y recuperación en Los Ángeles, incluida la reapertura de escuelas y oficinas.
Además, 72 bomberos mexicanos se sumaron a los más de 5.000 efectivos que combaten las llamas, mientras que el gobierno de Joe Biden incrementó la financiación federal y desplegó 1.800 miembros de la Guardia Nacional en las zonas afectadas.
Solidaridad del sector privado
La comunidad también se ha movilizado para ayudar a los damnificados. Equipos deportivos como los Lakers, Dodgers y Galaxy donaron más de ocho millones de dólares, mientras que la cantante Beyoncé destinó 2,5 millones para apoyar a familias desplazadas en Pasadena y Altadena.
Los incendios, considerados entre los más destructivos en la historia de Estados Unidos, destruyeron más de 7.000 estructuras y obligado a evacuar a más de 150.000 personas, subrayando la magnitud de la tragedia que enfrenta el estado.






