Las organizaciones Provea y Médicos Unidos por Venezuela rechazaron las recientes acusaciones de Diosdado Cabello, quien las vinculó con financiar con una supuesta “red terrorista” en el país. Denunciaron que los señalamientos buscan desacreditar su labor y silenciar las voces que documentan violaciones a los DD. HH. y denuncian la crisis sanitaria.
A través de una publicación en la red social X, Provea advirtió que estas declaraciones forman parte de una estrategia de criminalización que “busca desacreditar el trabajo de denuncia y acompañamiento a las víctimas en el país”, al tiempo que alertó sobre una “agresiva escalada represiva” que ha incluido detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y amenazas contra defensores de derechos humanos.
La ONG recordó el caso de su integrante Eduardo Torres, detenido arbitrariamente desde el 9 de mayo y actualmente incomunicado en la sede del Sebin en El Helicoide. “Torres se suma a la lista de defensores como Rocío San Miguel y Javier Tarazona, acusados sin pruebas de formar parte de supuestos planes conspirativos”, indicó Provea, al destacar que todos sus miembros cuentan con medidas de protección otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Alerta 🚨
Rechazamos las acusaciones del ministro de Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, quien señala a PROVEA -junto a otras ONG de derechos humanos- de formar parte de un supuesto plan “terrorista”.
Esta criminalización busca desacreditar el trabajo de denuncia y… pic.twitter.com/BZenq8nxBV
— PROVEA (@_Provea) May 28, 2025
Por su parte, Médicos Unidos por Venezuela también desmintió cualquier vinculación con actividades ilícitas y reafirmó su labor en defensa de la salud. “Rechazamos de manera categórica cualquier intento de vincularnos con actividades ajenas a nuestros principios”, expresaron en un comunicado, donde enfatizaron que su misión se ha centrado en la promoción sanitaria y la protección de los trabajadores del sector.
La organización médica recalcó que sus denuncias han estado enfocadas en evidenciar la crisis hospitalaria y la falta de condiciones dignas para el ejercicio profesional. “No puede ser señalado de terrorista quien se dedica a llevar atención médica a sus hermanos”, afirmaron, resaltando que las acusaciones “representan un intento de criminalizar a las organizaciones de la sociedad civil” en el país.
Ambas organizaciones coincidieron en que los ataques del régimen de Nicolás Maduro buscan “silenciar las voces que claman por mejoras” de la realidad venezolana. A pesar de ello, reafirmaron su compromiso con la defensa de los derechos humanos y el bienestar de los ciudadanos. “No podemos ceder ante la intimidación ni abandonar nuestra misión”, sentenció Médicos Unidos.






